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( respiracion humana ) extracto de ‘el libro medico del tibet’


La verdad es libre para quien busca de ella.

– El único propósito de la respiración, sea cual fuere el sistema adoptado, es aspirar la mayor cantidad posible de aire y distribuirlo en el cuerpo de otra manera, de una manera que nosotros llamamos prana. Esa es la fuerza vital misma. Esa prana es la fuerza que hace mover al hombre, que activa a todos los seres vivientes, las plantas, los animales, el hombre; hasta los peces tienen que extraer el oxígeno del agua y convertirlo en prana.

Descubrirás que hay varias maneras de aspirar, contener la respiración y exhalar, que cumplen varias misiones, tal como limpiar, vitalizar, etc. Tal vez la forma general de respirar más importante, sea la que llamamos la respiración de limpieza. Ahora mismo te la voy a enseñar, porque quiero que la practiques todos los días, al despertar y antes de dormir, y al comienzo y al fin de cada ejercicio.

Aspira profundamente, haz tres respiraciones completas. No, por favor, no esas aspiraciones cortitas. Tienes que aspirar profundamente, todo lo más profundamente que puedas; llena los pulmones, levanta el pecho y llénate de aire. Eso, eso, ahora en la segunda aspiración, debes retener ese aire unos cuatro segundos, junta los labios como si fueras a silbar, pero no hinches las mejillas. Sopla un poco de aire por la abertura de los labios, con todo el vigor que puedas. Sopla con fuerza, suelta el aire.

Después, detente un segundo, retén el aire que queda. Sopla otro poco, siempre con el mayor vigor. Detente otro segundo y luego sopla el aire restante de modo que no quede nada en tus pulmones.

Sopla con toda la fuerza que puedas. Recuerda que en este caso debes exhalar con el mayor vigor por la abertura de los labios. Dime la verdad, ¿no te parece extraordinariamente refrescante?